miércoles, 27 de noviembre de 2013

Expectativas De Los Alumnos Después De La Secundaria.



Expectativas y aspiraciones laborales.
En la adolescencia se continúan desarrollando los procesos simbólicos que permitirán al joven insertarse progresivamente en el mundo de los adultos. Esto supone una reorganización de la personalidad, donde las transformaciones son intelectuales y afectivas. Ellos conciben la educación superior en relación a sus proyectos de vida, y sus expectativas vocacionales en respuesta a las cuales, en parte, eligen “dónde” y “qué” estudiar.
Muchos jóvenes deben conformarse con condiciones de empleo informales e inseguras, con remuneraciones más bajas y  poca protección social.Mientras tanto, los jóvenes se han visto fuertemente influidos por los efectos de la globalización. La participación de la juventud contribuye a la lucha contra la pobreza y el hambre en sus comunidades, y a la protección del medio ambiente.
Aunque la expansión de la educación secundaria ha sido significativa, subsisten dificultades por superar. Millones de alumnos abandonan la escuela sin haber completado 12 años de educación. Por otra parte, aquella expansión no garantiza un acceso igualitario ni la calidad de la oferta educativa.
La experiencia de muchos países latinoamericanos ha demostrado cómo el crecimiento puede verse afectado cuando demasiados jóvenes de escasos recursos o zonas rurales logran completar su educación secundaria y obtener empleos dignos.Para estos jóvenes es necesaria una serie de “segundas oportunidades”, incluida la educación continuada –o postescolar, en la que el sector privado puede jugar un papel de suma importancia. La necesidad de proporcionar una educación adecuada, y a ser posible especializada, al mayor número posible de jóvenes ha conducido al desarrollo de una amplia variedad de instituciones, proveedores de servicios educativos y programas de estudios en el nivel pos secundario.
La educación y las especialidades en el desarrollo las mejores oportunidades de trabajo están disponibles cada vez en mayor medida sólo para candidatos que tengan los niveles de educación más altos. Las filas de los desempleados (o de quienes deben trabajar en el sector informal) incluyen mayormente a personas que carecen de las competencias necesarias.
Los conocimientos y las especialidades que se adquieren en la escuela son tan importantes como el número de años o los títulos que allí se obtienen. Hoy en día hay demasiados jóvenes que no han adquirido las competencias y los conocimientos necesarios.
Divide las categorías mentales en cuatro niveles:
v  Percepción y compresión de las profesiones: en los adolescentes más jóvenes es sincrética y se focaliza sobre lo que se ve. Después el adolescente percibe progresivamente formas más complejas y dinámicas.
v  Reflexión comparativa, al principio incluye una participación funcional o de identificación global y sincrética a un personaje profesional, que puede ser familiar, típico o mediático. Las argumentaciones suelen ser pobres. Poco a poco el nivel de argumentación va cambiando hacia un razonamiento metafórico. Luego la proyección sobre el personaje profesional se hace más analítica y el joven puede relacionar las cualidades de él y del personaje. Finalmente la meta-reflexión permite tomar distancia de las motivaciones anteriores.
v  Reflexión probabilística, es un trabajo de conceptualización de la incertidumbre por la cual los adolescentes tratan de descubrir y evaluar las obligaciones. De la certidumbre mágica en los más jóvenes, la reflexión probabilística prosigue hacia una confrontación cada vez más organizada entre las competencias exigidas por la profesión o los estudios y los recursos, hasta lograr verdaderas estrategias.
v  Procesos psicológicos de maduración, se produce una descentración progresiva desde la identificación a un personaje a una abstracción de funciones, significaciones sociales y criterios personales.

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